Dosis y Consumo de Hongos Alucinógenos

30 | 07 | 2019
Dosis y Consumo de Hongos Alucinógenos

Poder recomendar una dosis adecuada no es una tarea sencilla, esto se debe a las diferentes variables que pueden afectar la cantidad de alcaloides que se encuentran en un ejemplar. El tiempo y estado de almacenamiento de los mismos, las distintas cepas poseen distintas concentraciones, incluso los ejemplares de una misma especie también poseen diferencias

Pos cosecha: Realizada la cosecha se debe comprender la naturaleza de concentración que tienen los hongos húmedos y en su contraparte secos para poder administrar dosis adecuadas.

– Hongos Húmedos: Estos al estar compuestos en un 90% de agua se debe multiplicar la dosis a consumir por un factor de 10 para calcular un aproximado al peso en seco de los mismos.

*NOTA*: Se registran ciertos signos de de indigestión y malestares estomacales al consumirlos húmedos (NO aplicable a todos los casos).

– Hongos Secos: Secarles permite una mejor conservación del fruto y permite calcular de manera más exacta la dosis. Además evita los efectos antes mencionados de malestares estomacales durante el viaje.

Niveles de dosificación:

– Dosis bajas:
Estas dosis muestran un colocón suave, similar a los efectos producidos por la marihuana. El cuerpo se sienta energético y la mente en alerta. Las percepciones y sensaciones se intensifican, todo se percibe de una manera más profunda y clara (colores, música, sabores, etc). Es un efecto fácilmente llevable, ya que no tiende a llevar alucinaciones visuales o sonoras. Los efectos suelen notarse luego de unos 30 minutos desde la ingesta y dura las siguientes 2-4 horas.

– Dosis medias:
En este nivel se presentan alucinaciones tanto con los ojos abiertos como cerrados, estas suelen ser inicialmente coloridos de patrones geométricos. Los sabores, olores, tacto y música suelen intensificarse y sinergizarse con estímulos visuales, estos efectos se intensifican a medida que la dosificación se acerca al umbral de las dosis altas. Los efectos comienzan a los 30 minutos de la ingesta y se prolongan durante 3-5 horas.

– Dosis altas:
Terence McKenna describió estas dosis como “dosis heroicas” debido a que estas experiencias siempre son a un paraje desconocido; no se puede describir exactamente que es lo que sucederá en estas experiencias ya que son muy intimas y únicas. Ante estas dosis y si el viajero se encuentra seguro de tomarlas se recomienda encontrarse en un lugar cómodo, sin distracciones ni sorpresas inesperadas. NO es recomendable utilizar estas dosis para deambular por ahí ya que estas dosis pueden producir ataxia o incluso no poder mantenerse en pie. Los efectos comienzan a los 30 minutos de la ingesta y se prolongan durante 5-7 horas.

Tolerancia: Al utilizar psilocibina más de una vez por semana la tolerancia entra en juego. Las causas de esto aún son ambiguas, pero al fin y al cabo el cerebro se vuelve insensible a una determinada sustancia gradualmente, una solución a esto sería aumentar las dosis para poder obtener los efectos deseados, aún siendo posible lograr los mismos efectos se recomienda permitirle al cuerpo un descanso y espaciar los consumos al menos cada una semana

OBSERVACIÓN: Cave considerar que cada persona posee un umbral de sensibilidad distinto. Ante esto lo mejor es poder identificar el propio umbral de sensibilidad con el fin de no tomar una dosis que no sea llevable cómodamente, lo mejor para esto es asegurarse a la baja y si es necesario posteriormente aumentar la dosis (usualmente se esperan 90 minutos antes de tomar la siguiente dosis)

Tabla: Dosis Recomendada por especie (Fuente: Psilocybe: Manual de Cultivo)

Un ejemplo del calculo de dosis sería el siguiente: Pensemos en un hombre de un peso aproximado de 63kg, el cual sea consumir Psilocybe cubensis en una dosis mediael cálculo sería el siguiente

63 kg x 0,03 g/kg = 1,89 g secos

De esta manera un hombre que pesé 63 kg debería ingerir 1,89 g secos de Psilocybe cubensis para conseguir llegar a una dosis media.

Fuentes:

Nicholas, L., & Ogamé, K. Psilocybes. Manual de Cultivo (1st ed., pp. 173 -178). Barcelona: Cañamo